martes, 11 de agosto de 2009

El Revoque -Caras y Caretas- (Yo))

Por que estas tan ansioso?
Me preguntaban…tenia tanto para responder que no podía decir nada…”no se, quiero irme”…la verdad es que si sabia, tenia perfectamente contabilizados los motivos que me hacían armar mis bolsos y alejarme de Esquel, con ganas de no volver nunca… a pesar de lo que allá queda, por supuesto: los amigos, la familia, la gente que uno quiere.
Recuerdo ese nudo en la garganta, esa angustia que seguro muchos sienten todavía (los que se quedaron, los que siguen allá)…victimas victimarios de ese estilo inquisidor que caracteriza a nuestro pueblo. Y pensando en ellos es que quiero escribir… hoy, claro, desde otra ciudad, donde a todos les importa todo un carajo, donde nadie te mira a los ojos pero, al menos, no te miran, ni se ríen en tu cara de vos con total impunidad…”por puto”, como me decían.
Y me acuerdo del colegio, de los machitos que se jactaban de su virilidad burlándose de mi, de mi torpeza en el futbol, de lo incomodo que me sentía entre ellos en educación física, demostrando sus habilidades machitas, canalizando las ganas que tenían de cojerse pegándose, en lugar de, simplemente coger, como seria lógico.
Me acuerdo de los fines de semana, saliendo a los pocos lugares que quedan para “divertirse”: al abrir la puerta la multitud de adentro se da vuelta (cuando entro yo, o vos, cualquiera, da igual) y se ríen…de mi por puto, o por vestir “raro”, de vos por gordo, o por petiso…por lo que sea.
Me acuerdo de esos mismos que me gritaban chupa pija, buscándome después, escondidos, paranoicos, en sus autos para echarse una revolcada, de esas catárticas, de esas en las que intentaban olvidarse que su vida es una farsa.
Y no me pongo feliz…. Me acuerdo de Esquel y no sonrío…
Y no soy la victima de esta carnicería, todos la alimentábamos día a día, con o sin intención, teníamos que se parte: cuanto más ataques, menos serás atacado ¿verdad?
Porque me canse de acostarme con padres de familia temerosos, de que sus estructuras se caigan, de que su vida hipócrita se desmorone (aunque ya esta desmoronada).
Porque aunque usted lo niegue señora, a su marido le gusta mirar bultos, y su vecina se acuesta con su hija cada tanto, pero claro! La verdad no interesa, lo importante es aparentar, hacer de cuenta que nada pasa, que somos felices.
Lo peligroso, evidentemente, es lo otro: el que lo dice en la cara, como yo, como algunos otros (no muchos) a los que nos interesa otra cosa: vivir en paz, libres; esos son peligrosos, los que no se lavan la cara y salen con su personaje de pueblerino bonachón, los que no se compran ropa cara, los que se matan a besos en el boliche, para que al otro odia sus compañeritas estupidas comenten con escándalo que vieron un gay, que existen.. Que aquella es torta ¡que asco!
Y todos temen, todos aparentan.
Y, entonces, esperaba ansioso el día en que pudiera ser, tranquilo, en paz (nunca paso).
Y me fui un día, contento…llorando, por supuesto, como todo el que se va, pero seguro de que era lo mejor (y lo fue, sin duda).
Pero se que a mi vecinito maricon lo torturan en el colegio, los hijos de esos padres que buscan pendejos por Internet, y estoy arto, cansado, podrido.
Podrido de la hipocresía que reina en ese valle en el que viví casi toda mi vida, por que quiero volver y caminar tranquilo, porque quiero ver a los otrxs como yo, felices, concientes, sinceros.
Hace poco leía a los padres escandalizados por que sus hijos salen de noche, por que “se maman y se descontrolan el finde” diciendo que el problema es la noche, o el dueño del bar, o el porro, o cualquier idiotez de esas que los adultos suelen analizar con tan poco detenimiento….los leía asombrados “por que en mi época no pasaba”, por que una piba se murió de aburrimiento, de cansancio, de la presión que esa sociedad represora produce a diario, y me pregunto cuanto mas…cuanto tiempo mas vamos a esperar para hacernos las preguntas reales, cuanto tiempo mas va a pasar, cuantos mas se van a tener que ir, o que morir, o van a verse forzados a vivir una vida que no es la suya…
Cuanto tiempo mas nos va a escandalizar un porro, un puto, una cerveza y no un católico que todos los días deposita ese vacío existencial (que algunos llaman fe) a la nada, y defiende lo indefendible, y desde su casa calentita habla de solidaridad.
Desde su familia destruida, sus estructuras ya viejas de madres encerradas cambiando pañales y padres en el cabaret, desgastadas, nos dice como tenemos que vivir, y nos habla de uno mas superior que todos los superiores que ya tenemos encima y nos dan ordenes, y nos revisan en la calle, y nos matan día a día.

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